Con más de 300 milímetros de agua caída, las obras de canalización de arroyos demostraron su eficacia, evitando inundaciones masivas del pasado y permitiendo una rápida asistencia a los vecinos afectados en un trabajo coordinado con todas las fuerzas vivas.

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Curuzú Cuatiá, 28 de mayo de 2025.- La ciudad de Curuzú Cuatiá superó con éxito una de las emergencias climáticas más severas de su historia reciente, tras registrar más de 300 milímetros de precipitaciones acumuladas en un lapso de 72 horas, entre el sábado 24 y el lunes 26 de mayo. La crisis fue gestionada a través de un mega operativo de asistencia y prevención desplegado por la Municipalidad, que contó con la colaboración de fuerzas de seguridad, el ejército y la propia comunidad.
El fenómeno, que descargó un volumen de agua equivalente al promedio de un trimestre completo, puso a prueba la infraestructura hidráulica de la ciudad. En este escenario, las mega obras de canalización de arroyos, impulsadas por la gestión del Intendente Dr. José Irigoyen, demostraron ser una herramienta fundamental. A pesar del desborde temporal en algunos sectores por la saturación del sistema, esta infraestructura permitió un escurrimiento mucho más rápido del agua una vez que la intensidad de la lluvia disminuía, evitando las inundaciones masivas y evacuaciones que, en el pasado, se producían con precipitaciones considerablemente menores.
Desde las primeras horas de la crisis, el Intendente Irigoyen, junto a la Senadora Provincial Verónica Espíndola, encabezaron un comité de emergencia de facto, recorriendo los puntos más críticos de la ciudad para supervisar las tareas y dialogar directamente con los vecinos afectados. La totalidad de las áreas municipales se abocaron al operativo de forma ininterrumpida durante las tres jornadas.
Se establecieron diversos centros de asistencia en puntos estratégicos como el CIC, el Refugio Municipal, y varias parroquias y capillas, donde se proveyó a las familias afectadas de comida caliente, abrigo, colchones y otros elementos de primera necesidad.
La respuesta municipal fue complementada por un invaluable trabajo en red con otras instituciones. El Ejército Argentino, los Bomberos Voluntarios, la Policía de Corrientes y Gendarmería Nacional desempeñaron un rol crucial en las tareas de apoyo y logística. A ellos se sumó la espontánea solidaridad de numerosos vecinos y organizaciones locales que colaboraron activamente.
Con la finalización de las lluvias en la jornada del martes, la situación en la ciudad comenzó a normalizarse, con el agua escurriendo por completo de las zonas anegadas. El exitoso manejo de esta crisis reafirmó la importancia de la inversión en obras de infraestructura a largo plazo y la capacidad de respuesta coordinada del equipo municipal y las fuerzas vivas de la comunidad.























































